domingo, noviembre 12, 2006

carta al diario




Esribí esta carta. Es sobre el acceso de los chilenos a la Internet . Ha crecido mucho, sobre todo en hogares más pobres. ¿Por qué será ?.......Por el mail, por los Blogo¡¡, por el chat,.....
Un extracto

"La internet es importante no sólo por el dinero que puede producir, sino además porque ahí se vierte una enorme cantidad de cambios que se están produciendo en el conocimiento humano. Facilita todo un universo simbólico que, como explicaba Ernest Cassirer (Antropología Filosófica), permite ponernos de acuerdo para realizar acciones. Es una batería de símbolos agrupados tecnológicamente, cuya potencia está en su capacidad para establecer relaciones interpersonales del más variado tipo: de gestión, de trabajo, de esparcimiento, de amistad o de amor".
La carta en
http://diario.elmercurio.com/2006/11/12/editorial/cartas/_portada/index.htm?id=F64955D5-6043-4C12-A7F3-FFB528A41EBA

miércoles, noviembre 01, 2006

¿Tienen Alma en las empresas?

A veces pasa que almorzamos en un grupo de personas y nos sentimos mejor que como estábamos antes de comenzar el ancestral ritual de la alimentación. Si al levantarte para dejar la mesa, habiendo bebido incluso una copa de Merlot, y lo haces con más ánimo, es que ha valido la pena.

Así me ocurrió. El misterio de conocer a alguien es grande, y a veces apasionante. Vas auscultando como mira, las cosas que dice, la entonación de sus palabras, sus movimientos, y haciendo un correlato entre el fenómeno presente y las cosas que escribe. … Al final, bien por el almuerzo inicial de una interacción futura, espero, que llene aún mas la mayor aventura que es la vida cotidiana.

Y una conversación afloró de la nada. Perdón, no de la nada, sino del sentir incluso acongojado porque no tengo una interpretación adecuada de las cosas que a veces pasan. Es que muchas empresas a veces son tan aburridas. Y me pregunté: ¿Tienen Alma las empresas?

Sobre el Alma

Nada mejor que recurrir al viejo Platón y a los más arcaicos pensadores para ir armando el andamiaje argumental. El Alma fue concebida como un soplo, un aliento o hálito. Como el que Dios le dio al amasijo de barro para crear al hombre. Pero no cualquiera, sino uno como un fuego que da calor vital, tanto calor que algunos la pensaron como el verdadero principio que da vida a las cosas. La energía básica sin la cual no tendríamos vida, ni movimientos ni acciones.

Pero para Platón el cuerpo fue una verdadera cárcel del Alma. El Alma es la realidad inmortal encerrada en un cuerpo que se pudre una vez terminada su vigencia en la Tierra. En la vida corporal, el Alma aspira a separarse de su realidad material para volver al mundo de las ideas, donde en estado puro se encuentra de golpe con la esencia de las cosas, con la verdad. Si tenemos una vida recta y nos alejamos de la concupiscencia, “entre todas las facultades ha ejercido principalmente la capacidad de pensar en las cosas inmortales y divinas”. Con esta concepción construyó una influyente teoría del conocimiento. Las Upanisad de la India hablan que la suprema sabiduría es el conocimiento de sí mismo, que sólo se logra dejando de lado las cosas materiales.

En el universo mecanicista de Descartes, el Alma y el cuerpo también estaban separados, pero se mezclaba la noción de Alma con la de intelecto, el espíritu o razón. Hoy, la cosa está aún más mezclada y existen mucho más distinciones. El ser humano es una entidad cuerpo y mente, capaz de razonar, crear, inventar, que actúa en la sociedad. Actuamos conociendo, y conocemos actuando. “Todo hacer es conocer y todo conocer es hacer” (Aforismo, Árbol del Conocimiento, Maturana y Varela). La cuestión del Alma parece estar radicada en la religión, como una esencia inmortal que trasciende la vida terrenal, en la filosofía, en el esoterismo, etc.

Terminado el brochazo filosófico de contexto, vuelvo a preguntar ¿tienen Alma las empresas?

Una empresa es un conjunto de personas que se organizan, se dan una estructura, funciones, roles, liderazgo. Y lo hacen para cumplir objetivos, ligados al lucro. ¿Forman un ente donde existe algún asomo de soplo energético o calor vital que las mueva? Me atrevo a aventurar que pueden vivir, al menos un tiempo, sin Alma, pero no serán exitosas sin ella.

¿Por qué? Primero, porque ese calor vital podría perfectamente ser la fuente de una energía diaria. Aquel entusiasmo que permite emprender nuevas actividades y vencer los malos momentos. El soplo del líder y los líderes, que irradian y dan sentido y entusiasmo a los demás. Segundo, porque las empresas son cualquier cosa menos máquinas. La concepción mecanicista carteciana está fuera de foco, toda vez que buenas razones, buenas intenciones y sanas emociones se unen en una fusión sutil, potente y sin filtros, donde la razón es sólo una parte. Ni los mejores resultados financieros podrían suplir la falta de energía diaria, que opera como un lubricante esencial.