lunes, enero 15, 2007

los invito a adherir

Hay ciertas señales que pueden dañar severamente la conducción del país, no sólo por el tema relativo a la corrupción, sino por la existencia de visiones que son incompatibles para lograr un crecimiento económico mayor y entregar mayor bienestar a la gente.

Creemos que al país le hace falta un debate profundo, sin prejuicios, que permita lograr un acuerdo nacional que tenga como resultado dar un salto histórico. Hay quienes piensan que el Estado es la solución de los problemas sociales, e incluso económicos que aquejan al país, e insisten en “corregir el modelo”, lo que creemos es un concepto claramente superado por la realidad. Por el contrario, adherimos a un pensamiento progresista, liberal y social. Creemos en la capacidad de emprendimiento del mundo público y privado. No creemos en el Estado como un fin en sí mismo, sino como un instrumento que facilita el desarrollo de las personas. Nos preocupa el bienestar chilenos y no del Estado, cuyos beneficios –como hemos visto en estos últimos meses- no siempre llegan a quien lo necesitan, siendo muchas veces foco de malas prácticas.

El 2006 crecimos sólo un 4,3%, lo que está bajo el potencial de nuestro país, y denota un problema de confianza de los empresarios en la estabilidad del país. Frente a ello creemos fundamental que exista una potente señal al sector privado, capaz de desatar las trabas que hoy existen para emprender, recuperando así la confianza en nuestra economía.

Insistimos en la necesidad de un debate serio, sin prejuicios, sobre la incorporación de privados y las AFP en la propiedad de las empresas del Estado. Al abrir esa discusión, se abre también la oportunidad de otorgar más oportunidades a los beneficiarios de los programas públicos, a los afiliados a las AFP, y al país en su totalidad. Para ello, es indispensable dotar a las empresas públicas de buenos gobiernos corporativos, calificados y profesionales y sujetos a la legislación sobre sociedades anónimas. Sólo así se podrá asegurar que los fondos que el país obtiene se destinen a generar valor económico y financiar políticas sociales.

Finalmente, creemos que dadas las condiciones económicas y la estabilidad de nuestro país, el crecimiento es claramente insuficiente. Necesitamos dejar atrás las posturas que hablan de más Estado y regulaciones. Hoy por hoy el país requiere propuestas descentralizadoras que den más oportunidades al sector privado, que desrigidizar los mercados, para aumentar así el ingreso, y con ello las oportunidades de los más desprotegidos de nuestra sociedad.