
Tiene que acreditarlo, con timbre y estampillas; deberá mostrarlo antes, eso sí ante las cámaras y con notario
Tiene que tener la confianza de la Presidenta, de Belisario Velasco y/o Lagos Weber (no está claro el último), o quien sea que haga la operación política
Tiene que ser alguien chequeado con la UDI, y ser DC y tener respaldo de la DC (ojala también los colorines)
Tiene que saber de gestión pública (deseable)
Tiene que saber algo de deporte, o al menos practicarlo (deseable)
Tiene que nunca haber estado involucrado ni directa ni indirectamente en el caso Spiniak, ni siquiera haber ido a su Gimnasio o haber preguntado precio de un programa para bajar la guatita
Tiene que no haber trabajado en el Transantiago, evidentemente, ni en la AFT, ni en las empresas operadoras (bueno, en los bancos y en Sonda sí, hagamos una excepción); tampoco haber trabajado en EFE, menos en la licitación de los trenes españoles
No puede ser, por lo tanto, ni Iván Zamorano, ni un familiar suyo, ni nadie que se apellide Zamorano, ni tampoco alguien vinculado a la universidad del deporte ni egresado de la misma, ni siquiera que hubiera jugado una pichangita en sus canchas y estadio
Nadie con apellido Espejo ni Núñez
¡¡Nadie de apellido Navarrete, lógicamente¡¡
Nadie que venga del Sename
Nadie que consuma o hubiera consumido alguna vez marihuana, ni siquiera un pitito ('tamos jodidos)
Nadie que tenga faltas como manejar borracho, o que lo pillaron pilucho en una despedida de soltero (incluyendo la propia), o con alguna chica de dudoso oficio (o de la más antigua profesión)
Nadie que esté vinculado, y ni siquiera conozca, a Gemita Bueno, al cura Jolo, y menos a la psicóloga Rina Montt; nadie de nombre o apellido Bueno, Buenito, Bondad, Humano, Clemente, Bienhechor, ni nombre Gema, Rubí, Joya, u otro; cuidado con los apellidos vascos terminados en "tía"
Alguien que le guste a la asociación de funcionarios y le guste al gobierno también (casi imposible)
Alguien que no tenga que tomar el Transantiago para llegar a la pega porque lo pueden acusar de agarrarle el poto a alguien, y si le da un sopor, que tiene salud incompatible
