domingo, agosto 12, 2007

Más que ético, salario justo




Esta es una cartita que me publicaron.......


Muchos comentarios y acciones detonaron las declaraciones de Monseñor Goic. Creo que abren una tremenda oportunidad de tener un debate nacional. Sin embargo, pienso que es más apropiado hablar de sueldo justo que salario ético. Para fundamentar, se puede aggiornar la concepción de justicia de los filósofos griegos,- dar a cada uno lo que es suyo, o lo que le corresponde-, y aplicarla al debate actual. Y el Padre Berrios tiene mucha razón, en Chile hay muchos que hoy tienen trabajo estable pero ganan un salario mínimo, “y no le alcanza para vivir”. Ahí radica desafío de nuestra sociedad: llegar a pagar un salario justo Es decir, un monto que alcance para que las personas y familias vivan con dignidad.

Proponer un sueldo justo permite plantear esto como un objetivo del país, evitando tildar de no ético según el monto que se paga, porque la acusación de no ético puede caer también a emprendedores o PYMES que hacen un gran esfuerzo por contratar, dan la mayor parte del empleo, y son la gran fuente de contratación de jóvenes y mujeres que se incorporan al trabajo.

En tal sentido, un gran pacto social entre empresarios, fuerzas políticas y trabajadores que permita que las personas ganen lo que necesitan, como lo propone Soledad Alvear, es el camino para enfrentar esto. Sin embargo, no debe partir de soluciones rápidas como subir los impuestos, sino cimentarlo en un consenso amplio que permita una sociedad viable donde las diferencias sociales no terminen por erosionarla, abarcando incluso las diferencias salariales dentro de las organizaciones, incluyendo el sector público.

También es justo pedir más coherencia. Y lo digo como católico. Las políticas de precio y de recaudación de instituciones de educación de la Iglesia me han parecido, en algunos casos, poco éticas. Los precios de los aranceles universitarios en Chile son una carga tremenda para las familias, sobre todo aquellos que hacen un gran esfuerzo sin pedir subsidio. Por otro lado, las Iglesias han reconocido una deuda pendiente con sus trabajadores.

La educación también es un asunto clave, y está contemplado inyectar mayores recursos. La productividad es la base de la cuestión, y es lo que permite finalmente valorizar el trabajo. Más educación, capacitación y productividad es el círculo virtuoso para aumentar salarios junto a la creación de riqueza. Enseñar a pescar y no regalar pescado.

Sin embargo, concuerdo que los pobres han esperado demasiado. Me gustó la propuesta del “Ingreso familiar mínimo garantizado” de Sebastián Piñera. Un subsidio directo a las familias más pobres debe ser analizado junto a otras propuestas de política pública como la reforma provisional que, siendo responsables, demandará una considerable y permanente carga fiscal a partir del 2008.