El sábado hicimos un sentido homenaje a nuestro procreador, marido muy preocupado, amigo de los libros, del buen hablar y del humor; en fin, nuestro padre que en paz descanse. Ocasión ideal para juntarse y comprobar que siempre hay algún vino que nos puede sorprender. Y lo emulamos en esa foto en un típico gesto suyo, expresión de buenas y malas noticias, y del descanso frente a la tele….
Mezclando eso con la contingencia, pensé en que hubiera dicho mi padre sobre esta particular cumbre que vivimos. Lo primero, creo que le hubiera gustado estar en lugar del monárquico Don Juan Carlos, y gritarle en su cara al otrora golpista pero ahora pseudo revolucionario de poleras caras y lleno de dólares: ¡¡por qué no te callas¡¡¡
La libertad de expresión, el estado de derecho y la alternancia en el poder son cuestiones esenciales de la democracia. Chávez quiere “enseñarnos” lo contrario: perseguir a los opositores, perpetuarse en el poder, acabar con la autonomía universitaria. Su actuación en Chile fue patética: es como estar invitado a una fiesta, llegar tarde, criticar el motivo y al del cumpleaños, poner otra música y armar un evento paralelo. Creo que pocas veces ha habido expresiones de mala educación tan galopantes. Si es una revolución, es la revolución de la mala educación, de la ramplonería y la incultura.
En Europa han construido la unidad desde el desgarro y sufrimiento de las guerras, a partir de diferentes culturas, historias, pueblos e idiomas. Hoy tienen una comunidad de acuerdos y leyes que les permite circular libremente, mover capitales, y disponer de una moneda única. Tienen prosperidad. América Latina se debate entre la desunión por temas de límites, la falta de cumplimiento de los compromisos y la demagogia populista de personeros que pretenden perpetuarse en el gobierno por estar bien previstos de millones de dólares. Menos mal que algo hubo con el tema de las pensiones… Hasta la próxima cumbre, y me vuelvo al drink tank ……