viernes, septiembre 12, 2008

Transantiago aniquilando el poco K Político



El Filosofo moderno Baruch Spinoza pensaba que "a los políticos se les supone ocupados más bien en tender trampas a los hombres que en dirigirlos bien, se los considera más hábiles que sabios” (Tratado Político). Esta es una reflexión muy antigua que sirve para analizar lo que está pasando con el desastre del Transantiago; se está hipotecando el escaso capital político en Chile, no sólo de la Concertación y el Gobierno, sino de todos los políticos, ya bastante desprestigiados.

¿Por qué? Sencillamente porque no existe solución ni capacidad de conducción frente a una dificultad de este tamaño. Según algunas estimaciones, de aprobarse el actual plan de subsidios, a finales de 2011 el fisco habrá gastado sólo para el Transantiago más de US$2.000 millones, entre créditos y aportes fiscales. Y que se observa: a la Concertación y la Alianza en disputa, a un ministro desbordado, un gobierno con maniobras de corto plazo, sin capacidad de real conducción. Con razón cerca del 60% no se siente representada por los partidos y bloques tradicionales.

Y surgen tantas preguntas: ¿Cuánto le ha costado realmente el Transantiago a las arcas fiscales? ¿Cuanto de ese dinero fue recibido por las empresas que operan el sistema? ¿Qué sucederá cuando no exista un subsidio?

Soy de la idea, antes esbozada por Frei, que esta cantidad de dinero inyectado al sistema amerita la creación de una solución definitiva. Hay que parar el desfile cada 4 o 5 meses al parlamento. Hagamos empresa pública de transporte metropolitano, con un gobierno corporativo sin cuoteo y del mayor nivel, con un directorio con personas de todas las tendencias y de alta excelencia, con una administración técnica y profesional de primera calidad, que administre y gestione la red de transporte con la mejor tecnología. Con licitaciones públicas de recorridos y con las tecnologías de clase mundial más apropiadas, y no como ahora, mediocre. Sanear el tema, y después de algunos años, incorporar a los privados.

No puede ser que cualquier decisión que involucre medidas para palear los costos mediante alzas de tarifas signifique un alto costo político. ¿Pasa algo en las encuestas cuando sube la tarifa del Metro? No. Si bien no soy experto (este tema tampoco lo han solucionado los expertos), estos problemas no han tenido respuesta con la conducción actual. Es el minuto de medidas distintas, sino Parlamentarios y Ministros perderán su credibilidad política.