
Viajecito el mío. Desde Santiago de Chile a Ciudad de Panamá, de ahí a Caracas y Finalmente Isla Margarita. Mañana o pasado expongo: “Gobierno Electrónico”, todo un tema.
En el avión terminé el libro sobre “ALCIBÍADES, el primer Griego”. Primer griego por su visión de la magna Grecia unida. Fue un gran político, un hábil diplomático, tremendo orador y famoso general griego.
Viajo como nadie en la época. Conoció todo Grecia y gran parte de Persia. Fue un estratega valiente, muy astuto, que comandaba los “Trirremes” (barcos griegos) ágilmente para derrotar las flotas espartanas. Aunque también tuvo derrotas, y muy duras.
Tuvo grandes amigos como Pericles, Aspacia (la gran cortesana griega), Sócrates (de quien se dice fue amante), Hipócrates, Aristófanes, como también de generales y políticos griegos. Pero también tuvo grandes enemigos, que, finalmente, terminaron con su vida atravesándole el cuerpo de flechas, en una cobarde emboscada nocturna, luego de volver a caer en desgracia ante su amada Atenas.
Vivió en el apogeo de las “ciudades Estado” de la Magna Grecia, pequeños Estados que no hacían más que pelear y traicionarse entre ellos; aún cuando compartieran tradiciones, cultura, filósofos, artistas y lengua en común. Soñaba con una Grecia y griegos unidos en una sola patria.
Tuvo victorias y derrotas como la de Notio; en esta "Ciro" (un pariente de Darío II de Persia) decidió ayudar a los Espartanos con más dinero, y su otrora fiel Antíoco le desobedeció; le había dado órdenes expresas de no atacar, pero él quiso pasar a la fama. En su error que lo llevó a la muerte, tuvo como enemigo implacable a Lisandro de Esparta, quien hizo unas maniobras que terminaron diezmando la flota ateniense.
Si viviera hoy probablemente hubiera sido precursor de la unidad de los países, de las Comunidades Económicas, las Ligas de Naciones, La ONU, etc.. Sabía el enorme daño y destrucción que provocan las guerras por los odios y desconfianzas. Vivió y murió en su ley. Fue un amante fervoroso, amó a quien debía y no debía.
Fue gran viajero de la época, entendió que nada sabemos del mundo sin el contacto con otras culturas, sin una apertura. Soñaba que distintas razas y personas, con diferentes creencias y religiones, pudieran convivir en paz y prosperidad. Algo de eso hubo en el genio Romano. Puede que los métodos de este gran estratega militar y político fueran deplorables, pero tenía una gran ambición, un sueño de unidad y prosperidad muy avanzado.
Apreció la “razón” como la gran guía, y despreció las creencias basadas en la ignorancia. Pero se entregaba al “eros” con absoluta locura y con la fuerza de su gran seguridad de ser un buen amante.
Pasión, razón y visión fueron amalgamando un personaje trascendente, que lo mismo que defendía sus ideas con una dialéctica implacable, amaba también a las mujeres con una dulzura y fuerza única. ¡¡ SALUD ALCIBIADES¡¡