Hoy me pareció ver alguna luz. Obviamente una luz personal, algo "estrictamente subjetivo", sólo mi punto de vista.
Y la “twittie” (no existe, pero va a existir esta palabra). Puse que Marco (Por Marco E-Ominami) estaba haciendo que las cosas se salieran del marco tradicional. Un jueguito de palabras nomás.
Pero la verdad es que las candidaturas de la Concertación y la Alianza son bien tradicionales, o más bien para mucho de nosotros, bien fomes. Las mismas estrategias, vean lo de los jóvenes del Techo para Chile.
Y no sólo tradicionales, hay muchos de los mismos de siempre. Creo que, al margen de quien sea Marco, hay una "opción Marco" que creo que todavía Marco no alcanza a visualizar su alcance.
Es la opción del que no está contento con la oferta política. Del que se cansó del binominalismo cómodo y de facto archi- instalado y administrado por los mismos.
Del que no quiere ver los acuerdos de los de siempre, de los que 20 o más años han estado apareciendo manejando el bote. Hay un 15 o más de porcentaje de personas que buscan poner agua fresca al charco de la política.
¿Por Marco? No necesariamente por Marco. Pero él supo, astuta y mediaticamente, captar eso. Pero hay un transfondo importante; la gente que entiende que las instituciones están cansadas, hay fatiga de material. MIREN LO QUE PASÓ EN TODA LA DISCUSIÓN DEL VOTO VOLUNTARIO, DE LA INSCRIPCIÓN AUTOMÁTICA. Operó como los Dioses la calculadora. Esto era realmente una renovación radical.
La hora de Marco es la hora de un profuso movimiento que se está iniciando. El quizás no sabe que puede provocar una reacción en cadena, transversal, variopinta, así como es la viña del Señor. Una denotación audaz que, veremos, como podrá conducir este joven reactor. Yo la encuentro muy interesante.