domingo, junio 21, 2009

2009: El año del “auscultamiento”


Apuesto que muchos a final de este año dirán que lo principal del 2009 fue que muchas cosas que estaban como en el sustrato,- bajo la capa del suelo u ocultas- aparecieron. Y aparecieron con todo, como queriendo, -más bien exigiendo-, ser conocidas y reconocidas. Y aparecieron brutalmente, sin que nadie las llamara, sin que alguien las hubiera predicho, como un choque, un derrumbe o el ladrido de un perro.

Algunos pensarán que murió mucha gente, como que lo que tenía que pasar pasó, que es el destino. He tenido noticias de personas que este año han visto morir a su padre y su madre con sólo meses de diferencia, y se han enfrentado de golpe, -a quemarropa- la “realidad radical” que habla Eugenio Trías, a aquello que es certeza absoluta. Que nos vamos a morir.

Pero también he tenido noticias de mucha vida, de nueva vida, de aquella fertilidad que estaba latente, oculta, la que apareció e irrumpió como la lava del Chaitén, desbordándose en el entorno visible, causando alegría, preocupación, asombro, gritando ¡acá estoy, siempre estuve, era potencia que ahora soy acto¡ … permiso para entrar sin permiso.

Lo que quería salir era el llamado de la Parca Láquesis -la que decide la longitud del hilo de cada una de las vidas humanas-; pero también y con más fuerza es el llamado de Afrodita, la Diosa de la Fertilidad. El alfa y omega, -principio y fin, vida y muerte, Láquesis y Afrodita-, unidos en el auscultamiento, en lo que irrumpe, lo que de pronto se instala y termina siendo realidad diaria.

Como si el ciclo se recliclara naturalmente; los que cumplieron una vida se van, y las nuevas almas encarnadas llegan, generando una nueva capa de tierra fértil, un humus renovado para un tiempo nuevo que está llegando.

Pero otras cuestiones de desbordan, se salen de lo planificado. A veces uno tiene su “carta gantt” mental. Pero no aplica porque hay acontecimientos que son difíciles de poner en una cronología estática. Bien, salud por eso, buena semana…