viernes, junio 19, 2009

Frei, Piñera y Marcos… que hay de un Gobierno 2.0.?


Hace unos días asistí a escuchar a Don Tapscott. Psicólogo, educador, emprendedor, autor de varios libros. Para él, las tecnologías digitales están creando una generación -personas entre 11 y 30 años- que se relaciona con su entorno en formas radicalmente diferente de sus padres. Es la primera generación, en la historia de la humanidad, que conoce más que sus padres acerca de las tecnologías esenciales de su mundo. Esto se nota en nuestros hijos que manejan el computador, la Internet, el Chat, Factbook, Twitter, etc, no sólo para el entretenimiento, sino además para las tareas u organizarse.

Tapscott formula su teoría en base a estudios en terreno, con miles de entrevistas. Para él, esta nueva generación –generación Net- utiliza además la Internet porque ofrece una batería de aplicaciones que permite las comunicaciones más rápidas y a la distancia. Es la Internet y sus desarrollos la que está potenciando mucho las redes humanas, facilitando su éxito. Pero no sólo eso. Que están dando paso a una cultura y formas de organización distintas en las empresas, en los grupos de investigación y la administración de los Estados.

Y eso impacta sobre todo en como el Estado entrega mejores servicios a los ciudadanos. Los ciudadanos actuales, y particularmente los del futuro, son cada vez más “tecno-exigentes”. Para nadie es un misterio que la gente valora crecientemente los servicios electrónicos que funcionan bien, que son novedosos, que nos permiten perder poco tiempo y dinero. Y no sólo pagar los impuestos, emitir boletas, facturas electrónicas. También sacar permisos, licencias, hacer trámites, encontrar información, hacer transacciones. Para que un gobierno funcione así hay que cambiar prácticas e introducir tecnologías.

En España, la “Ley 37/2007” de “Apertura de información”, regula y exige que al menos el 50% de los tramites de la Administración Española estén disponibles online antes del fin del 2009 para todos los españoles. Esto está revolucionando la burocracia. Y no es sólo un tema de tecnología. Es un tema de prácticas, de profesionalismo, y sobre todo de liderazgo, como lo recalcó Tapscott. Eso es tomar el toro por las astas de una política decidida hacia un Gobierno 2.0.

Poco de esto han hablado los candidatos de esto. Piñera ha hablado de cerrar y abrir Ministerios, lo cual es poco novedoso porque no ha entregado una visión. Marcos Enríquez-O., -quien pudiera ser una apuesta renovada en esta materia-, tiene un discurso con poca mira los desafíos de lo que viene, y tampoco ha presentado un equipo que se haga cargo de estos.

Hay quizás una enorme oportunidad para el candidato de la Concertación. Frei propone renovar el gobierno y poner a la cabeza a una nueva generación. Aunque no señala como, cuáles serán los énfasis. Quizás tenga una gran oportunidad porque en su gobierno hubo un impulso importante en obras públicas y modernización de la infraestructura física.

Pero esta es la hora de una nueva infraestructura digital, de tomar con decisión aquello que está cambiando la forma de organizarse y de producir bienes y servicios en el mundo. Un reciente estudio del World Economic Forum demostró que hay una correlación entre la infraestructura de Internet de los países y su competitividad económica. También demostró que Chile puede perder liderazgo en temas digitales.

Esto debería ser el eje de un nuevo discurso: generar un Gobierno 2.0. y un cambio radical en la organización del Estado, más integrado, abierto, colaborativo, tecnológico y eficaz. Entregar un plazo para hacerlo, para poner a Ministerios y Servicios al día de los nuevos desafíos. Un Gobierno 2.0. debe dotar al país de la banda ancha suficiente que rompa la brecha digital. Debe generar una nueva administración del Estado que tome con fuerza el desafío de su modernización. Ejemplos actuales en el mundo hay varios.