
En la antigua mitología griega, Las Moiras o Parcas eran seres que simbolizaban el destino predeterminado del ser humano. Por más libertad que hubiera, hazañas o proezas que hiciera, linaje o condición que tuviera, tarde o temprano sucedería aquello que ya estaba escrito. Fue la fatalidad de Edipo. Y es el “cuasi determinismo” que hoy también es evidente en la política.
Porque pienso que pasa algo parecido. Vemos aparecer nuevos referentes, un díscolo lanzado con todo y quebrando esquemas partidarios, y la posibilidad, nunca tan real, que gobierne la Alianza después de veinte años. Pero al final, pasa lo que tiene que suceder; el destino político parece estar previamente asignado, sobre todo con un padrón electoral que, además, no se ha movido mucho: hay 8.285.186 inscritos para esta elección, versus 8.110.265 de inscritos en la elección del año pasado; es decir, sólo unas 175 mil personas nuevas. ¿Todas votarán por Piñera? No lo creo.
Hay que tener presente que en al año 88 se inscribieron más de 400 mil jóvenes entre 18 y 19 años. Después de 20 años, apenas 50 mil personas que votan tienen ese rango de edad. Entre 20 y 24 años había más de un millón de jóvenes. Hoy sólo quedan 230 mil. En otras palabras, tenemos un padrón anquilosado, que lamentablemente, es de máxima comodidad y seguridad a quienes no están dispuestos a perder su lugar como representantes.
Y esto facilita la pega a la Moira del Ágora Pública. Parece que estuviera previamente dibujado el destino político chileno: que Eduardo Frei va a ser Presidente nuevamente. Y en parte importante es porque el padrón es el mismo, es viejo…. pero conocido¡¡. No van a existir sorpresas. Es lo que demostró antes la encuesta GiroPais, y ahora la última CEP. Que al final pesa mucho el 45% de los votos que obtuvo la Concertación en la elección de Concejales. Que si sumamos a Frei, ME-O y Arrate en primera vuelta, tenderíamos un porcentaje similar, un 47% de los inscritos. Claro, hay que sensibilizar esto, darle una mirada. No está fácil, pero al final, y por nariz, lo más probable es que el Senador será Presidente de Chile.
¿Cuántos votos que en primera vuelta que serán de ME-O, en segunda vuelta serán para Piñera? Los insuficientes para que el candidato de la Alianza gane. ¿Cuántos votos de Arrate? Casi todos.
Y es como si el destino estuviera escrito: por un parte, el de aquel que quiso hacer un cambio de mano, del que lideró el proceso para llevar a la derecha al gobierno; y por otro lado, el del personaje emergente, aquel que quiso romper las pesadas estructuras partidarias de más de 30 años.
Sin embargo, la victoria de Frei va a tener como mayor desafío hacer que de verdad emerjan liderazgos nuevos, y hacerle duro el trabajo a las Parcas. La verdadera renovación no es sólo cuestión de poner jóvenes. Muchos jóvenes reproducen las mismas prácticas. Incluso hablan igual, descalifican igual. ME-O seguramente, -o tal vez Bachelet-, será candidato para el 2014. En la DC hay figuras súper interesantes, pero no se han atrevido a romper y emerger, ni están convencidos. En la Alianza ¿quién será el nuevo líder para el 2014? Dificil saberlo.
El verdadero desafío de Frei será también abrir el padrón electoral a todos los mayores de 18 años. La experiencia de Venezuela e incluso Colombia es clara. Cuando la política tiene desgaste institucional y no hay renovación de liderazgos, todos pierden. Si Frei estaba determinado a ser presidente,- como pienso-, estará también determinado a romper el desgaste institucional, porque el parlamento tiene mala percepción, algunos presidentes de partido y la política en general también. No hay que quedarse tranquilos con lo que va a suceder, sino darle un Giro.