
Vengo llegando de Lima. Así que aproveché de actualizarme, y leer una entrevista del próximo Presidente de Chile. Allá dicen que A. García se puso contento y que las relaciones entre Perú y Chile pueden ser mejores. Eso si, ese no es el tema de este post. Reconozco que anduve mal con las predicciones. La gente le dio su apoyo a Sebastián Piñera, y la voluntad soberana del pueblo, expresada en las urnas, es lo que finalmente vale.
La Alianza está pensando en como va a gobernar y la Concertación en como se va a renovar. Y ambos bloques están pensando. Piñera está ofreciendo un renacimiento, un florecimiento político y una nueva forma de gobernar, “un gobierno con buena onda, con buena leche, que convoca a todos los chilenos sin odiosidades”, de “unidad nacional” dice.
Agregaría, con todo respeto, hacer un Gobierno que sepa lo que quiere hacer, que tenga estilo, que sea moderno y dispuesto a hacer cosas nuevas y desechar lo inutil. Me acuerdo haber leído hace mucho a Ortega y Gasset, que pese a ser un pensador del siglo pasado, toca temas bien de actualidad. El problema de la “España invertebrada” como le llamaba a la península, era que, después de la guerra civil, los españoles no tenían un proyecto de trabajo atractivo y en conjunto. Tenían territorio, gente, lenguaje (con diferencias en las zonas de habla catalán, vasco, etc..); pero le faltaba un ambicioso proyecto social convocante, atractivo, de tarea en común. España, pienso, lo ha logrado ahora, en muchos aspectos.
En Chile, un Gobierno de Unidad Nacional es un propósito loable, pero un país unido con un propósito estratégico común, es una necesidad vital. Podríamos ser la franja angosta más inteligente y feliz del mundo, mejorando eso sí la educación, la salud o la capacidad emprendedora. Pienso que podríamos ser una franja digital pero con rostro humano, como se lo han planteado los ingleses, que están hablando de la Isla Digital (ver http://www.ernestoevans.com/2010/01/chile-30-un-desafio-transversal.html ).
El Gobierno no construye él sólo este proyecto; pero convoca y conduce. El tema es cuál es el objetivo a cuatro años. Aún así, me gustó eso de UN GOBIERNO CON BUENA LECHE¡… Salud por eso (a esta hora solo puede ser leche), y me voy a dormir un poco.