
Me sorprendió (no muy positivamente) la decisión del Consejo de la D.C. que quienes participen en el Gobierno de Piñera dejan de ser Militantes. Que un Presidente electo quiera hacer su Gabinete con quien quiera, es parte de la democracia. Que además quiera convocar a gente de distintos lados, no sólo está ocurriendo en Chile sino en varios países. Que quiera hacer un Gobierno en base a acuerdos, consensos y voluntades en vez del “desalojo”, parece un buen propósito. Sin embargo, está por verse en la realidad. Pero partir diciendo “no” sin saber a que convoca, no creo sea una buena práctica.
La verdad no alcanzo a ver cual es la extensión de lo que acordó la D.C.: no habrán D.Cs. en cargos de Intendentes, Gobernadores, Ministros, Subsecretarios… ¿y pare de contar? Por otra parte, aunque son temas distintos, el PS no objeta que Juan Gabriel Valdés siga con el tema de Haití…. ¿Por un tiempo? Habrá que ver también si sigue a cargo de la Fundación Imagen País (Si sigue, le sugiero que, como todos los sitios del Gobierno, ponga un logo a www.chileclic.cl que tiene la guía de trámites, sitio muy elogiado, dicho de paso, y que da muy buena imagen en el exterior e interior).
Creo que hay que tener claro que es lo que quiere Piñera, a que está convocando, previo a la negativa. Todos los Gobiernos han tenido unos meses de "marcha blanca" (cruzados además por conflictos -los Pingüinos-), donde van tomando el pulso a la Gestión Pública. Esto obviamente va a pasar, además del hecho que hay una ley de presupuesto ya aprobada y reparticiones públicas que legalmente están definidas. Hay un período además para evaluar que se puede hacer con 4 años, y focalizar los esfuerzos. No creo que no se convoquen más comisiones asesoras.
Puede ser que Piñera y sus equipos lo tengan súper claro, y tengan un Plan de Gobierno; puede que a eso este ahora convocando. Si esto está claro, explicitarlo sería muy interesante. Sino, llamar a construirlo, dentro de cierto marco, todo un desafío nacional.
Esto como antecedente es indispensable para negarse a participar. O al menos argumentar en ese sentido para justificar la negativa. No creo que Piñera de pie atrás a las reformas previsionales, ni al financiamiento de la educación superior, ni al Plan Auge. No creo que exista un ánimo regresivo en lo social. Quizás existan evaluaciones de la pertinencia y eficiencia de planes y programas como Orígenes, Conadi, o duplicidades entre Ministerios, que siendo sincero, existen. Sobre eso hay bastante acuerdo.
Pero el gobierno de la Alianza va a tener que demostrar, tras unos meses, “de que se trata el cambio”. He escuchado de algunas personas “mano derecha” o del “circulo cercano” de Piñeira hablar de criterios de eficiencia en la gestión pública. Si la eficiencia es el criterio rector, ¿que va a pasar con Superintendentes, Jefes de Servicio, etc, que lo han hecho bien? ¿Van a estar convocados, dado que en muchos casos son los que de verdad han hecho la pega?
Hay que ver, además, si esta voluntad de gobernar con gente de distintas vertientes, es bien acogida por la Alianza. Hay en la Concertación sectores de pensamiento más liberal al que adhiero, pero tenemos en común con aquellos de pensamiento más estatista la reconstrucción de la democracia. ¿Cuál es el Chile que debería unirnos en un acuerdo nacional? Esa es la pregunta previa a la convocatoria de “figuras emblemáticas de la Concertación”. Sino parece una maniobra de Marketing Político.





